Publicat a El Diario Vasco el 27 de desembre de 2014
El sepelio por Rafael Ramos, uno de los dos policías asesinados el pasado fin de semana en Brooklyn mientras patrullaba, reunirá hoy en Glendale –en el distrito de Queens– a miles de personas, entre ellos, se espera a más de 22.000 agentes y una amplia representación política, encabezada por el vicepresidente de los Estados Unidos Joe Binden. También ha confirmado su presencia al oficio religioso el alcalde de Nueva York, el demócrata Bill de Blasio, a pesar de la tensa relación que mantiene con los sindicatos del departamento policial de la ciudad, el NYPD, y que explotó tras el fallecimiento de los agentes.
Ramos y el oficial Wenjian Liu fueron tiroteados mientras vigilaban una zona de viviendas sociales desde su coche. El autor de los hechos, un hombre afroamericano con problemas mentales, anunció a través de las redes sociales, antes de cometer el crimen, que vengaría la muerte de Eric Garner, asfixiado por un agente en Staten Island el pasado verano, y Michael Brown, el joven afroamericano tiroteado también por un oficial blanco en Ferguson en agosto.
Cientos de personas visitaron el día de Navidad el memorial a los dos agentes que se ha creado en el lugar de los hechos, en el barrio de Bed-Styvesant, en el centro del distrito de Brooklyn. Un trozo de calle que ha quedado cubierto de flores, velas y mensajes de apoyo a las familias, al NYPD y proclamas por la unidad de policías y ciudadanos.
Otras tantas personas mostraron ayer sus condolencias a la familia Ramos durante la velatorio del oficial, que se celebró en la misma iglesia de Glendale, la Christ Tabernacle, donde hoy se oficiará el funeral.
Ramos estaba a punto de cumplir 40 años y llevaba en el NYPD desde 2012. Afincado en Brooklyn, estaba casado y tenía dos hijos. “Estamos muy agradecidos por todos los sacrificios que hizo por nosotros. Mi hermano y yo lo recordaremos como a un héroe”, convino durante el velatorio Justin Ramos, de 17 años, sobre su padre.
Como suele suceder en Nueva York cuando un agente del orden fallece en servicio, las organizaciones benéficas de la ciudad se han volcado con los familiares del oficial, de origen hispano. Así las cosas, la Silver Shield Foundation, fundada por el que fuera dueño de los New York Yankees, George Steinbrenner, donará 40.000 dólares para garantizar la educación de sus hijos. Aunque el Bowdoin College, donde estudia Justin, ya había anunciado anteriormente que se haría cargo de los costes de la formación del primogénito de Ramos.
En la misma línea, la Fundación Stephen Siller Tunned to Towers, creada después del 11S, anunció que pagará las hipotecas de ambos agentes.
La fecha del funeral de Liu sigue sin fijarse a la espera que el NYPD solucione los trámite de visado de sus familiares residentes en China.
Aunque el alcalde De Blasio pidió unidad en la ciudad hasta que pasaron los funerales de los agentes, las manifestaciones para denunciar la brutalidad policial en el país se han seguido convocando estos días. Ayer mismo se celebró la última en Brooklyn.
“Conectar un acto aislado, que un hombre mate a un a policía de Nueva York, con un movimiento de masas no violento es un error. No se puede silenciar a las innumerables voces de los neoyorquinos que buscan la justicia, la dignidad y el respeto de todos”, señaló a The New York Times Joo-Hyun Kang, directora ejecutiva de la Comunidad para la Reforma Policial, uno de los grupos de activistas que se manifiesta estos días en la ciudad.
